Reforma tributaria, ¿un golpe a las entidades sin animo de lucro?

La reforma tributaria que el Presidente Santos quiere para este año trae grandes cambios que están pasando desapercibidos para la mayoría de nosotros, pero que tendrán un impacto enorme sobre las vidas de los colombianos. Un claro ejemplo es el efecto que tendrán reformas de ley, estoy pensando ahora en las entidades sin animo de lucro en todas sus variedades. Dichas entidades serán investigadas para establecer si cumplen su objeto social o están evadiendo impuestos. No podemos engañarnos, los corruptos han construido imperios alrededor de las organizaciones no gubernamentales, las organizaciones sin animo de lucro y las sociedades simplificadas (estas últimas son punto aparte en el tema). El hecho es que hay mucho por hacer en el campo, pero como siempre, la regla vendrá a afectar a los bueno y no a los malos, que como siempre encontraran otra forma de evadir el sistema.

La reforma tributaria: Bogotá D.C., noviembre 7 de 2014. (Prensa Senado).

“El anuncio lo hizo el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas en la sesión de las comisiones económicas conjuntas en el desarrollo de la presentación del proyecto de la Reforma Tributaria, donde el Gobierno busca nuevas fuentes de ingresos tributarios para financiar los programas sociales propuestos por la administración del Presidente Santos.”

Lo cierto parece ser que el dinero nunca alcanza a entrar lo suficientemente rápido para llenar los huecos que dejan la corrupción y la negligencia de nuestros administradores. La solución es ahogar con más impuestos a los grupos que no tienen suficiente influencia en el senado para detener estas iniciativas.

“Uno de los aspectos a los que apunta el proyecto es realizar una investigación a las denominadas fundaciones sin ánimo de lucro, que por su naturaleza no pagan impuestos y es preciso establecer si se encuentran dentro del marco de la ley cumpliendo con su labor social y por ende excluidos de impuestos, o por el contrario se están lucrando para su beneficio y por lo tanto se encuentran evadiendo impuestos.”

Podríamos hablar de casos sonados y urgentes que siguen ocurriendo, como la salud y la educación: entidades promotoras de salud y universidades que destinan los dineros que recogen a fines que no corresponden con su “vocación”. Todo esto aveces legalizado por hábiles abogados, economistas y políticos. Varios casos han sido materia de investigación y han ocupado páginas de prensa, pero al final caen en el olvido.

“El director del Departamento Administrativo de Aduanas Nacionales, DIAN, Santiago Rojas, en su intervención indicó que las indagaciones estarán a cargo de una comisión de expertos, quienes tienen la tarea exhaustiva de verificar el funcionamiento de cada una de las fundaciones en todo el país y presentar un informe con el resultado de las investigaciones en las próximas semanas, puesto que ya se viene trabajando sobre el tema con anterioridad.”

Ya podemos imaginar el resultado de este escrutinio. Algunos escándalos, muchas fundaciones menores afectadas por mera incapacidad administrativa y seguramente a largo plazo veremos como se conformará una mafia de vistos buenos… la venta del permiso para seguir robando. En Colombia cada vez que se crea una comisión, es como si se creara un peaje.

“El ministro Cárdenas reveló que las entidades registran ingresos anuales millonarios y es preciso conocer si están dentro del marco de la ley que los exonera como contribuyentes y en caso contrario se tomarían acciones para que paguen impuestos y serán objeto de drásticas sanciones y obligados a tributar.”

Con perdón de todas las buenas intensiones, el que escribe y los que puedan llegar a leer esto, ya se estarán haciendo una idea de el resultado.

¿Cómo estará conformada esta comisión?

Se trata de un grupo de nueve expertos elegidos por el Ministerio de Hacienda que busca crear un sistema orientado a combatir la evasión y a mejorar el actual estatuto tributario de Colombia.

Colombia enfrenta y enfretará grandes económicas (bajos precios del petróleo y alza del dólar, desaceleración, menos inversión…) la estrategía del Gobierno Nacional es la de agilizar la creación de una reforma tributaria “estructural” que brinde herramientas para sortear los tiempos de ‘vacas flacas’. Ninguna de estas estrategias pasa por la visión de izquierdas que pretendería cobrar más impuestos a los ricos, ya sean nacionales o extranjeros, empresas o personas, por que en la misma descripción del problema, la “falta de inversión” nos deja entrever la posición del gobierno frente a un debate de larga data, sobre como se debe garantizar la inversión para el crecimiento económico y si los inversores deben dejar algo de las ganancias para el país. La posición es NO, HAY QUE DEJAR QUE SE LO LLEVEN TODO, si no no vienen.

Entonces al no poder cobrar más y mejor a las grandes empresas, se debe garantizar que las medianas, pequeñas y micro empresas paguen, así como cualquier ciudadano del común. Esto no es algo malo, todos debemos pagar impuestos para que el estado pueda garantizar nuestro bienestar y derechos fundamentales. El problema es que ya estamos pagando bastantes impuestos, y muchos impuestos que fueron medidas temporales como el cuatro por mil se quedaron para siempre, debido al que la corrupción, entre otras cosas, hace que el gobierno no pueda dejar de grabar y recibir estos recursos. Apretando cada vez más al ciudadano del común.

Estas mismas lógicas se aplican al desorbitado precio de la gasolina. Qué no baja con el precio del petroleo y no va a bajar nunca.

Los recursos que logren recaudarse en esta lucha contra la evasión fiscal podrán ser invertidos en aspectos clave para el Gobierno del presidente Santos, como son el postconflicto y la educación. Pero nadie puede garantizar que estos lleguen a su destino. En cada párrafo podríamos mencionar una y otra vez el gran problema, la corrupción.

Lo que nos devuelve al tema central, el gran impacto social que tendrían estas medidas. Y NO UN IMPACTO POSITIVO. En este proceso, uno de los temas que está en análisis es el de las entidades sin ánimo de lucro, las que actualmente se encuentran dentro de un régimen tributario especial.

Una entidad sin ánimo de lucro es una organización que no distribuyen sus utilidades o excedentes, ya que tienen un fin comunitario o social. Están ahí para cubrir crisis, males y desastres que el Estado no logra cubrir. Por eso el gobierno no les cobra impuestos, por que se dedican a cubrirle la espalda, apoyar madres solteras, niños huerfanos, habitantes de calle, invidentes, inválidos, ancianos… de todo.

Pero apesar de que el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, reconoce que las entidades sin ánimo de lucro cumplen “una gran función social”, sabe que hay quienes se lucran por esta vía “evadiendo el pago de impuestos”. Parece entonces lógico someterlas a escrutinio; ¿pero bajo que reglas? Y ¿serán estas medidas una verdadera purga que limpie la casa o por el contrarío desaparecerán las pequeñas (buenas) y quedaran las mañosas malas?

 

LAS CIFRAS SON IMPRESIONANTES

La Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias, en Colombia indican que en el país funcionan 219.187 fundaciones. La mayoría de ellas están constituidas en Bogotá, en Antioquia y en el Valle del Cauca. En los primeros 10 meses de 2014 fueron creadas 10.537 organizaciones de esta clase en el país.

Estas cifras nos hablan de dos cosas, la gran cantidad de problemas que el Estado no puede atender por si mismo y del tamaño del esfuerzo administrativo que representará escrutar estas entidades.

Para diseñar la reforma tributaria estructural, el Gobierno nacional conformó una comisión de expertos que se encargará de revisar el régimen tributario especial del impuestos aplicables a estas entidades sin ánimo de lucro.

Esa comisión la integran un grupo de nueve expertos que entregarán informes trimestrales a la División de Impuestos y Aduanas Nacionales, Dian, al Gobierno y a las comisiones económicas del Congreso acerca de sus avances.

INTEGRANTES

  • Miguel Urrutia, exgerente del Banco de la República
  • Guillermo Perry, ex ministro de Hacienda
  • Leonardo Villar Gómez, director de Fedesarrollo
  • Ricardo Bonilla González, secretario de Hacienda de Bogotá
  • Rosario Córdoba Garcés, presidente del Consejo Privado de Competitividad
  • Julio Roberto Piza, director del Departamento de Derecho Fiscal de la Universidad Externado
  • Alfredo Lewin, exdecano de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes
  • Soraya Montoya González, directora de la Fundación Saldarriaga Concha
  • Óscar Darío Morales, expresidente de Deloitte.

El director de la Dian, Santiago Rojas, asegura que:

los ingresos de estas organizaciones en 2014 ascendieron 129 billones de pesos, “pero solo le tributaron 200.000 millones al Estado”.

Para Maryuri Quintero, de la fundación Acesco, el hecho de hacer que las sociedades sin ánimo de lucro paguen más impuestos “puede desincentivar” el impacto social que estas tienen.

“Estamos de acuerdo en que aumenten los controles, pero no deberían obligarnos a pagar impuestos”.

Nadie parece desconocer que hay personas o compañías que crean fundaciones para evadir impuestos, pero desde el sector se insiste en que esto puede solucionarse con “controles más eficaces”. No estaría claro cuales serían.

Para el analista económico y catedrático, Jairo Parada, el Gobierno acertó en poner en cintura a las sociedades sin ánimo de lucro por intermedio de la Reforma Tributaria.

“Hay sociedades sin ánimo de lucro que tienen como fin eludir responsabilidades fiscales, es natural que les ponga la lupa”.

El Presidente Juan Manuel Santos dijo el miércoles que la reforma tributaria que busca ayudar al país a ajustarse a la caída de sus ingresos por venta de petróleo será aprobada por el Congreso antes del final de 2016 y no será aplazada por el proceso de paz.

“Esto tiene que ser aprobado antes de que finalice el año para que la reforma empiece a producir sus efectos el próximo año”.

 

Una gran sombra se extiende sobre la labor de muchas entidades sociales y culturales del país. Los pillos sabrán salirse con la suya como siempre, los detalles de esta reforma deben ser examinados con juicio, no sea que desmontemos todo un sistema de auxilio social y cultural del país. Dejando a miles de personas a la deriva, agudizando sus dramas y la crisis social que reina en Colombia.

 

0 0 2750 13 Mayo, 2016 Coyunturas, En Portada, Video Mayo 13, 2016

About the author

Comunicador Social y Periodista de la Universidad del Valle, Colombia.

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