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Alto Menga – Colinas del Norte

El asentamiento data de hace aproximadamente 50 años, cuando llegaron los primeros habitantes a ocupar las colinas denominadas Alto Menga. Se dice que llegó primero la familia Zea, (sobrevivia en 2010 doña Tulia Zea de Molina, habitante del barrio San Miguel). Doña Petrona, su esposo y los señores Adán Molina y Daniel Torres, fallecidos y a quienes les sobreviven únicamente sus esposas. El Sector el Vagón, que no aparece en el video, se pobló después con el Señor Anselmo Ruiz Rengifo y sus hijos Juán de la Cruz, Alvaro, Carlina, Jorge y Carlos. En los que se llama Colinas del Norte, Parte Alta , vino a vivir la Familia Garcés Echeverría, de los cuales existen solo hijos.

El barrio ha enfrentado dificultades en la legalización de sus predios y la instalación de Servicios Públicos desde sus inicios. Hoy por hoy la mayoría de la zona cuenta con agua y luz. En los primeros años el agua se obtenía de los manantiales, uno de ellos conocido popularmente como el Pozo. Con estas aguas se cocinaban los alimentos y se lavaba la ropa. Lamentablemente la construcción de letrinas de forma desordenada contamino dichas fuentes y hoy por hoy no sirven para el consumo y uso domésticos. Las personas las siguen usando para lavar ropa y otros enseres.

En la parte alta del Vagón, existen dos nacimientos de agua, de los cuales, aún hoy, se benefician más de 400 personas.

EMCALI, empresa de servicios públicos de la ciudad, durante los primeros años estuvo llevando agua a la zona en carro-tanques. La comunidad sufría la irregularidad de aquel servicio. Hasta quince días llegaban a esperar por la visita. Finalmente en 1.992 se completaron las obras de todos los servicios de acueducto, alcantarillado, energía y teléfonos.

La fundación de Menga fue protagonista en los enfrentamientos entre quienes reclamaban la propiedad original de la tierra y los habitantes que no paraban de llegar. Actualmente muchos predios siguen en proceso de legalización por medio de la prescripción adquisitiva de dominio.

*La música que suena al principio es una composición de Alec K. Redfearn, el track 8 de Thee Haunted Cobblestone Sunset Concert Series #1. Esta música se encuentra bajo licencia Creative Commons al igual que el video.

El barrio, y por ende su delimitación, siempre tiene un componente relacionado con las formas de habitar, la vida cotidiana y la construcción de sentidos por parte de sus habitantes, aspectos de difícil acceso que requieren de investigaciones sociologicas, etnograficas, etc. Nosotros lo abordamos desde las posibilidades de una reportería casi espontanea. Mera visibilización.

El barrio como lugar no se caracteriza por el hecho de tener una identidad propia, inmóvil, fija y característica, ni tampoco es aquello que está “dentro” de unos bordes o delimitaciones. Por el contrario, el barrio como lugar se puede comprender como un punto de intersección de relaciones sociales en un momento dado, relaciones sociales que se extienden a una escala mayor que las que definen ese lugar en ese preciso momento. Esto implica “abrir” el barrio, tanto en el tiempo como en el espacio; es decir, el barrio se construye y se modifica en relación al presente, al pasado y también al futuro, pero también en cuanto a la proyección de esta intersección de relaciones sociales a todas las escalas. Esta perspectiva considera los conflictos y la necesidad de negociar a través y con la diferencia el implacable hecho espacial de compartir un terreno.

En relación al barrio se desarrollan importantes aspectos de la vida cotidiana, con la especial importancia que ello tiene para la formación y desarrollo de identidades, el desenvolvimiento de la interacción social y el sentido de pertenencia.

¿El lugar forzosamente está definido por una comunidad que a la vez comparte una identidad única y particular?

Raramente comunidad y lugar son co-términos. Más aún, las comunidades pueden existir sin compartir el mismo lugar.

Asimismo, es improbable que una comunidad sea un grupo social coherente, homogéneo, con el mismo sentido de lugar. De este modo, un barrio puede estar constituido por distintas identidades, por ejemplo en relación al género, la edad o la actividad política.

Existe cierta narrativa que ha reforzado la idea de una contraposición entre el lugar (asociándose a lo local) y el espacio (asociándose a lo global), donde el lugar-local es más significativo que el espacio-global. En este sentido, el barrio sería aquello real, territorialmente emplazado, cotidiano y vivido, en contraposición a un espacio global que está “en algún lado”, “afuera”, omnipresente y abstracto. Pero el espacio global es tan real y cotidiano como el lugar: es la suma de relaciones, conexiones, personificaciones y prácticas, pero que son completamente cotidianas y emplazadas, al mismo tiempo que en conjunto van alrededor del mundo.

Es una discusión que arranca cuando pensamos en la desaparición del sentido de lo comunitario y el avance de un estilo de vida donde los vínculos y las relaciones personales se generan por fuera del territorio que se habita. 

Cuestionar este binomio global/local – espacio/lugar implica que el barrio no se defiende de unas fuerzas globales que están ahí fuera; muy por el contrario, los lugares son momentos donde lo global se constituye, inventa, coordina y produce: son agentes en la globalización. Esto significa que el barrio como lugar tiene posibilidades de acción que van mucho más allá de defenderse de lo global; por el contrario, tiene responsabilidad en el actual estado de cosas y, por lo mismo, tiene posibilidad de modificarlo.

 

Tomado y adaptado de Bifurcaciones: El concepto de barrio y el problema de su delimitación.

Punto seguido: La producción

Este es nuestro primer video para la sección “historias de los barrios de Cali”. Fue realizado con una pequeña cámara:  la Sony DSC WX9. Me parece importante mencionarlo, visibilizar los procesos de producción y dejar ver que hace mucho las cámaras de bolsillo suplen la mayoría de las necesidades en proyectos sencillos de publicación en linea. Se hizo lo que se pudo, y aunque no es una disculpa, si nos quedó claro que no hemos encontrado el método o el tono. Fueron dos días de registro, no encontramos a nuestro contacto en el barrio, dimos campo a la improvisación y así quedaron las cosas.


Ver Alto Menga, Barrio al norte de Cali, Colombia. en un mapa más grande

Punto a parte, este video es en alguna medida la primera respuesta a los otros videos incluidos en la sección, realizados estos dentro de un marco institucional, con todas las ventajas y desventajas que eso implica. Quisiéramos que esa primera respuesta hubiera sido más elocuente, pero tampoco estamos del todo decepcionados.Hay problemas en sonido y las historias están a medio contar. El problema de la posesión de la tierra es quizá el mayor hallazgo, por algo el sueño más recurrente entre los colombianos de cierta edad es tener una casa propia. Tierra de donde nadie los expulse.

Andrés Belalcázar en Alto Menga - Cali

Andrés Belalcázar en Alto Menga – Cali

Seguiremos contando estos lugares, estos tiempos y estas gentes. Editándolos, poniéndolos unos al lado de otros, callándolos  cortando su voz y su cuerpo en los encuadres.  Al fin y al cabo no queremos esconder el hecho de que es en gran medida nuestra propia visión de los hechos la que ponemos en linea. ¿Qué pensarán ellos de eso? Un día vamos a preguntarles y a publicar esa respuesta.

Pd: A todos aquellos que ya tienen una de estas camarillas  los animamos a usarlas de vez en cuando. Quizá encuentren en ellas una solución a sus necesidades de contar. No se puede estar toda la vida esperando una Red One.

 Notas sobre el rodaje: El manejo de cámara nos lo repartimos entre Fabricio Perez y Yo, nos habría gustado llevar una mejor y usar esta de apoyo, pero no. El ojo del viejo lobo hizo lo suyo y yo intente seguir el paso. Al gigante la cámara se le perdía entre las manos; el viejo esta acostumbrado a los monstruos que maneja en el Canal Universitario. Fue divertido verlo sufrir un poco.

Fabricio Perez en Alto Menga - Cali

Fabricio Perez en Alto Menga – Cali

Pero se extraña un el poderoso zoom, la calidad del sonido, el trípode que hace los movimientos más fluidos. Sin embargo hay dos grandes fallas que no tienen que ver con el equipo. La investigación previa y la pre-producción. Si bien la sección no pretende que cada video sea un documental extenso y en profundidad, si merece un poco más de profundidad y desarrollo.

Algunos contactos se habían hecho y fallaron, esas cosas pasan, en lugar de volver a casa a quejarse, decidimos hacer lo nuestro, lanzarnos. Encontramos, como siempre, mucho temor en la gente del sector, pero se logró superar en alguna medida y aunque no entramos en sus hogares, si conseguimos algunas historias.

Varias dificultades han impedido que continuemos con el trabajo en otros barrios, nos falta el tiempo. Y por supuesto el tiempo es dinero; pero creo que pronto podremos agregar un video más a esta colección, esperamos que les guste.

1 0 3251 Visitas 27 octubre, 2012 Documental, En Portada, Historias de los barrios de Cali, Video octubre 27, 2012

Autor: Vinci Andrés Belalcázar Yabur

Estudiante tardío de comunicación social, escritor perezoso y despistado, fotógrafo de pulso dudoso, realizador audiovisual de imaginación reducida, director de Memoria Visible.

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