Obturador es una sucesión atropellada, un parpadear constante, las líneas saturadas y largas de la histeria. Uno sólo se ve y entiende a sí mismo por fragmentos y aquí están algunos de los míos, aunque este ya no soy yo, esto es viejo, muy viejo.
Ya no escribo, me gusta más el dinero y espero ser un millonario excéntrico, díscolo y misántropo porque el mundo sólo está lleno de hijueputas y dinero.
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Alexander Velasco 2006.




















